El fin de la Honorable Escribanía Deliberante

La consecuencia del fracaso electoral legislativo de Martínez ha sido la pérdida de la mayoría automática del HCD. A partir de ahora lo que entre al recinto deberá ser negociado y/o consensuado. Eso es muy bueno para la calidad institucional de la ciudad.

La elección del 7 de septiembre será recordada como la más dispar en recursos de las distintas fuerzas políticas participantes y su sorprendente resultado.

La millonaria y aparente inagotable billetera municipal perdió una elección increíble, saliendo segundo de Fuerza Patria, el espacio del pj k, quien hacía mucho tiempo que no obtenía una victoria en la ciudad.

Nos dejó como enseñanza que la plata no hace la felicidad electoral, ya que, en una relación de fuerzas entre el oficialismo municipal y el resto de las fuerzas políticas, superó la paridad de 50 a 1.

Las estadísticas, por si mismas, pueden interpretarse de distinta manera y cada una de las fuerzas hará sus propias interpretaciones.

Una de las lecturas, es que la gestión municipal fue desaprobada, ya que el 73% de los votos fueron en contra de la lista de Martínez.

Eso se agrava cuando se pone sobre la mesa la millonaria cantidad de plata gastada en distintos conceptos electorales.

Siempre exprese que el gran problema de la gestión Martínez, desde su arranque, ha sido el error en la asignación de prioridades. Eso sigue firme, tal como gastar en una pista/microestadio/teatro antes que la provisión en cantidad y calidad de un recurso básico como el agua que hace a la satisfacción de una necesidad primaria.

Probablemente esta haya sido una de las múltiples causas que generaron esta derrota.

El resultado electoral hace que desde el próximo diciembre, el oficialismo ya no tendrá mayoría automática en el HCD. A partir de ese momento todo proyecto deberá ser discutido y consensuado.

Más voces supone más calidad institucional.

El panorama del mapa político pergaminense se ha reconfigurado y para la elección ejecutiva del 2027 falta, en términos políticos, una eternidad ya que en nuestro país puede pasar cualquier cosa.

De todas formas, Martínez con su imposibilidad de presentarse nuevamente como Intendente, ha sido tocado con un misil político bajo la línea de flotación de la gestión municipal. Su primera reacción fue intensificar la promoción del avance de obra del teatro San Martín (el Yacyretá pergaminense) y el micro estadio de basquet. Nunca un nuevo pozo de agua porque no se ve en superficie.

Veremos como hace para llegar a la otra orilla gestionando la sucesión.

PEDRO ROSSI

Director de Radio Criterio y Puntos de Vista

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