Sus hijos vinieron a empezar de cero a Pergamino. No hay servicio de luz, gas ni nafta. El sueldo mínimo ronda los 4 dólares.

Durante la semana, Venezuela fue un tema de debate. En los últimos días se generaron dimes y diretes en el gabinete del Gobierno nacional y, también, en los allegados al gobierno. Los opositores no hicieron silencio y también opinaron del tema. ¿Qué pasó? Michelle Bachelet, expresidenta de Chile y ahora Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, escribió un documento denunciando la vulneración de derechos humanos en el vecino país de Venezuela al que el Gobierno de Alberto Fernández demoró en adherir.

Pero, más allá de las noticias relacionadas con el debate político entorno al tema, la historia de quienes viven es mucho más cruda.

Yuli Hernández es venezolana y tiene parientes en Pergamino. Desde allá, en una entrevista telefónica, dialogó con Radio Criterio (FM 88.1) y contó cómo se vive en el país bolivariano.

Tres días para cargar nafta

“Recién esta semana empezamos a tener nafta, estamos importando. Pero esto es pan para hoy y hambre para mañana”, contó. La realidad es que en Venezuela, estando arriba de pozos de petróleo, escasea el combustible y los vehículos tienen que hacer filas de hasta tres días para que, en muchos casos, la respuesta sea “no hay más”. Si bien el precio de la nafta para llenar el tanque de un auto es de USD 0,50, un precio muy bajo, no hay stock y cargar nafta es una verdadera odisea. “A veces, si estamos cerca, nos vamos turnando”, mientras que contó que, por su trabajo, necesita tener auto por ley.

Los servicios, inexistentes

Dentro de las situaciones que, con el tiempo, se fueron volviendo dificultosas está el tema de la seguridad. “En todas partes es igual. Hay inseguridad en todos lados. Uno busca la manera de no andar muy tarde en la noche, o cuestiones así. Pero lo más problemáticos son los servicios”, contó en el programa NI+NI- conducido por Pedro Rossi.

En Radio Criterio (FM 88.1), Yuli resaltó que “de sopetón” la luz eléctrica “se va a cada rato. Lo que se quemó se quemó. Es muy variable. Se corta en cualquier hora, es de repente”. Además, resaltó la crisis en función a la falta de gas: “tenemos que cocinar a leña. Ahora viene la Navidad, ¿cómo vamos a hacer para cocinar? En leña no se puede”.

El trabajo

“Uno trabaja y trabaja pero el sueldo no alcanza”, dice Yuli, en un país en el que el sueldo básico ronda los 4 dólares. Es decir que, trasladándolo a peso argentino, el sueldo básico en Venezuela son $308 argentinos.


Los hijos de Yuli están en Argentina. Una de ellas, en Pergamino. Son parte de las decenas de venezolanos que llegaron a nuestra ciudad para rehacer su vida y empezar de nuevo. “El buenos días que ellos me mandan me alegra mucho. Allá están bien”.

“Si no te podés manifestar, si no te podés quejar, si no te podés expresar porque te llevan preso, entonces es una dictadura”, cerró.

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