Se recibieron quejas de los beneficiarios de este programa municipal debido a que algunos negocios pretendieron cobrarles un recargo por abonar con este sistema.

Hay 900 familias que reciben asistencia alimentaria mensualmente a través de un crédito cargado en la Tarjeta Ciudadana, el cual pueden usar exclusivamente para comprar alimentos y productos de limpieza directamente en los comercios, los que a su vez reciben su pago bajo esta modalidad de tarjeta de crédito.

A poco de andar el sistema que reemplaza a los bolsones de mercadería, ya aparecieron las primeras picardías: de parte de los comercios, el cobrar recargo por el pago con la tarjeta (que es de débito) y por parte de los beneficiarios, la pretensión de que el comerciante le admita comprar con ella elementos no permitidos, como alcohol o cigarrillos.

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Para evitar que se incurra en estos abusos del sistema, se atienden las denuncias y se realizan controles. En general, más allá de estos episodios, las asistentes sociales que trabajan en el programa dicen que hay aceptación: “Notamos que los vecinos toman a bien esta nueva posibilidad que se les brinda a través de estas tarjetas”, contó Lucas Marino Aguirre, secretario de Desarrollo e Innovación Social de la Municipalidad.

De los primeros relevamientos de uso surge que mayormente se están usando los aportes para adquirir productos frescos, como carne o lácteos. Y ese es justamente el mayor beneficio puesto que el hecho de comprar a medida que la familia necesita posibilita mejorar la dieta, en relación con recibir productos no perecederos en los bolsones que antes se distribuían.

Denuncias

Marino Aguirre dijo haber tenido denuncias por malas prácticas comerciales: “La misma gente se comunica para advertir que algunos comerciantes quisieron cobrarles un recargo por pagar con la tarjeta que les proporciona el Municipio y en este tipo de casos inmediatamente vamos al negocio y le advertimos al propietario que no tiene ninguna obligación de aceptarla, y en caso de que se cobre un plus directamente nos comunicamos con el prestador del posnet para que se anule la posibilidad de recibir este programa en el negocio en cuestión”, aseguró el funcionario.

Comprar lo que corresponde

Asimismo el secretario de Desarrollo e Innovación Social contó que también hubo casos de vecinos que quisieron adquirir productos que no están incluidos, puntualmente cigarrillos y bebidas alcohólicas. En este tipo de circunstancias, a la inversa que cuando se pretende cobra recargo, la denuncia al Municipio surge del punto de venta “porque la tarjeta es rechazada automáticamente”, señaló el funcionario reconociendo que los casos cuando se presentan de esta forma se pueden resolver ya que se previeron este tipo de cuestiones, tanto desde el comercio que quiere “aprovecharse” del beneficiario del programa o bien del consumidor que quiera comprar productos que están por fuera de la canasta alimentaria. Claro que la suspicacia argentina, mediante un “arreglo” entre comerciante y comprador, haría posible “saltar” las previsiones del sistema. No hay “ojo de la ley” que llegue a esa instancia de confabulación entre las partes.

Lo más que se puede hacer desde el Estado es establecer las pautas, crear los mecanismos de control y hacer un seguimiento del funcionamiento y las denuncias. En este punto es vital la participación del ciudadano. Luego, de parte de los asistentes sociales hay una tarea de seguimiento respecto de la vigencia del beneficio en relación con el estatus del beneficiario. Es decir, a cada vecino se le requiere “revalidar” cada seis meses su situación. Es decir, se lo acompaña para ayudarlo en una etapa compleja, pero con la expectativa de que cada persona pueda procurar su progreso y salida de la asistencia.

¿Sumarán más familias?

Dada la situación que atraviesan distintos sectores de la sociales pergaminense, no se descarta que para noviembre el número de tarjetas entregadas sea superior al otorgado en este mes. “Iremos viendo cada situación en particular con las asistentes sociales y en caso de ser necesario la tarjeta se le entregará al vecino que la requiera, es un trabajo en equipo el que venimos haciendo y lo mantendremos de esta forma”, agregó Marino Aguirre.


Fuente: La Opinión

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