El malabarista que fue ferozmente atacado la semana pasada en la zona del Viaducto sigue con respirador aunque se encuentra “muy reactivo” y moviliza todos los miembros. En las próximas horas podrían despertarlo del coma inducido para analizar la faz cognitiva.

Nada fue fácil en la vida de “Ramoncito”, ese chico que soñaba con ser arquero profesional de Douglas Haig, el club de sus amores, y por esas cosas del destino no pudo cumplir con su tan ansiado anhelo aunque siempre se mantuvo ligado a la institución.

Tanto así que todos los conocen por ser el malabarista rojinegro del Viaducto, que era feliz hasta que un par de menores, de 14 y 15 años, lo atacó cobardemente en la madrugada del martes 10. Hoy, en un coma farmacológico para acompasar su recuperación de una craniectomía, sigue dando batalla para vivir.

En la mañana de ayer y según pudo saber La Opinión por fuentes del Hospital San José, lugar donde Ramón Ferreyra se encuentra internado en la sala de cuidados intensivos, los doctores pudieron combatir unas líneas de fiebre que había manifestado durante martes y parte del miércoles.

Actualmente, continúa con respirador pero está “muy reactivo y no lo tienen que estar sedando constantemente”, comentó la fuente, que agregó como dato alentador que “moviliza todos los miembros y se encuentra con bajo soporte de medicación, mantiene los parámetros bien por sus propios medios y está evolucionando”.

Todas estas instancias se dan en el contexto de un coma inducido, pero los profesionales estiman que “en cualquier momento se va a despertar para poder sacarle el respirador y se podrá analizar su parte cognitiva”.

Como síntesis del parte brindado, dijeron: “Estamos muy conformes con la evolución, sigue siendo un paciente de riesgo, aunque tenemos muchas esperanzas que se recupere de la mejor manera”.

Molido a golpes

Cuando parecía ser una madrugada más en la zona del Viaducto (avenida Vélez Sarsfield y España), dos menores de 14 y 15 años (con frondosos antecedentes delictivos), el martes 10 de este mes, aproximadamente a las 3:00, atacaron cobardemente a Ramón Ferreyra, de 41 años, a quien se lo conoce porque se gana la vida haciendo malabares en la zona de los semáforos donde se produjo el salvaje ataque que fue registrado por una cámara de seguridad del Municipio.

“Ramoncito” ingresó minutos más tarde de ser atacado al nosocomio local con fractura de cráneo, fractura de maxilar derecho, herida cortante en cuero cabello, hematoma interno en el parietal derecho con sangrado en la zona de la cabeza. Fue intervenido quirúrgicamente: se le practicó una craniectomía descompresiva, tras la cual se lo indujo en un coma farmacológico.

Menores en La Plata

Los atacantes lograron ser identificados por la Fiscalía del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil que preside Horacio Oldani y luego de ser solicitado por el fiscal, el Juzgado de Garantías del Joven a cargo de Guillermo Gerlero decidió que ambos sujetos fueran trasladados a un Centro de Contención de Menores en La Plata, donde reciben por estos días asistencia psicológica y también para tratar adicciones.

La Opinión

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