Se anunció el índice de pobreza e indigencia en Argentina el que resultó pavoroso. 40,9 % de los argentinos son pobres. Más de 18 millones de personas. País inviable.

La pandemia dejará expuesto la situación de falencia y carencia en muchos de los sistemas de Argentina.

La pandemia educativa dejará una cicatriz muy marcada en nuestros niños y jóvenes. Pasó un año lectivo como si nada. La continuidad pedagógica y el ponderado esfuerzo de todos los integrantes del sistema no es sinónimo de educación. La insustituible presencia del profesional de la educación ante el alumno ha quedado en evidencia. Irremplazable. La importancia que tiene la concurrencia de niños/jóvenes a las escuelas es basal. Los efectos del apagón educativo lo veremos en unos años.

La pandemia de la inseguridad sigue su escala sin pausa. Sin planes a la vista, la sociedad está a expensas del azar ante el delito. Como en una ruleta, si el pleno te toca a vos, perdiste. Hoy está dentro de la suerte que te roben pero que no te lastimen. Veremos cuando tiempo pasará para que los hechos de violencia en los robos se instalen en Pergamino y los aceptemos mansamente.

La pandemia económica productiva hará estragos como nunca en la historia. Todavía la mayoría no ha dimensión de lo que se viene prontamente. Parafraseando a un comentario común entre los alemanes que decía  «disfruta de la guerra, porque la paz será terrible», en nuestro caso podemos decir lo mismo de la cuarentena. Lo que viene en términos económicos y sus consecuencias productivas serán las más complicadas de nuestra historia. Nosotros, a diferencia del resto de los países que preservan sus monedas a través de mínima inflación, sin deudas, sin default, con crédito externo, con inversión, abiertos al mundo, sin un Estado que te ahoga con imposible carga impositiva, sin déficit fiscal crónico, afrontaremos la salida desde el otro extremo.

La pandemia social es nuestra verdadera tragedia. La pobreza estructural y crónica es nuestra verdadera deuda, la gran deuda. El corte del Indec del primer semestre de 2020 nos marca un 40,9% de pobres, es decir, 18.5 millones de personas en la pobreza. Casi cinco millones de argentinos están en la indigencia ya que no superan los dieciocho mil pesos de ingreso mensuales en su grupo familiar. Ya estamos en octubre, con lo cual dicho índice en la actualidad debe señalar que la mitad de los argentinos están en la pobreza.

Lo más doloroso de esto, es que el 54% de los menores de 14 años están en esa situación. País inviable.

Lo peor del caso es que la clase política está en otra sintonía. Priorizó la reforma de la justicia federal, que no te impactará en nada en tu cotidianeidad, por sobre las cuestiones importantes de todos nosotros.

En Pergamino, como con todos los indicadores locales, no tenemos idea en que situación estamos en términos de pobreza/indigencia. El masomenómetro que nos da cierta idea ciudadana, es la cantidad de gente que se empieza a ver revolviendo la basura, los carritos juntando cartones, los jóvenes pidiendo casa por casa con sus chicos a cuesta.

La pandemia de salud, pasará.

Pero para solucionar las pandemias descriptas anteriormente, necesitamos de un plan, proyecto o como quieran llamarlo para poder resolverlas.

Y justamente eso es lo que la clase política nunca hace.


por Pedro Rossi | Director de Puntos de Vista | pedrorossi@live.com.ar

Comments are closed.