El ex ministro advirtió que “la propiedad privada la vamos a defender con el cuerpo”. Grabois pidió su detención y en el Gobierno hablan de violencia de género. La politización de un conflicto familiar y el riesgo latente de desbordes.

Por estas horas, según pudo averiguar LPO con varias fuentes, se viven momentos de máxima tensión en el campo de la familia Etchevehere en la localidad entrerriana de Santa Elena tras el fallo del juez Raúl Flores que rechazó el pedido de desalojo.

En la entrada a la estancia Casa Nueva se encuentran productores que respaldan al ex ministro de Agroindustria de Macri haciendo una vigilia y controlando que no ingresen al casco activistas de la agrupación “Proyecto Artigas” que conduce Juan Grabois.

En la casa principal de la estancia, en tanto, se encuentra desde hace más de una semana Dolores Etchevehere -enfrentada a su madre y a sus tres hermanos por la herencia de su padre Luis Félix- junto a alrededor de 100 militantes de dicha agrupación política.

La entrada a Casa Nueva (un campo de unas 1.500 hectáreas) está militarizada por fuerzas de seguridad que arribaron al lugar por decisión del gobernador Gustavo Bordet para evitar cruces entre los activistas de Proyecto Artigas y los productores de la zona.

Los que conocen la dinámica de los hechos advierten que si los militantes de Grabois no se retiran del campo durante los próximos días será inevitable que haya enfrentamientos con los ruralistas que rechazan la presencia del dirigente social en la provincia.

El juez Flores ordenó una audiencia de conciliación entre las partes. Pero Etchevehere decidió recusar al magistrado y no negociar con su hermana Dolores hasta que se retiren del campo los militantes que ya empezaron a crear huertas agroecológicas.

“Con usurpadores no vamos a dialogar”, señaló el ex funcionario macrista. “Vamos a estar en la puerta del campo hasta que salga el último de los ocupantes. La propiedad privada la vamos a defender con el cuerpo”, agregó Etchevehere en Twitter.

El sábado se hizo presente Leonor Babero Marcial, la principal accionista de Las Margaritas S.A. encargada de administrar el campo. La madre de Etchevehere, muy enojada, exigió a un grupo de militantes de Grabois que se retiren de la estancia.

“Estaremos orgullosos de ir presos por defender la propiedad privada. Se terminaron las palabras y los discursos. Mi paciencia se acaba”, alertó Barbero Marcial mientras era filmada por militantes de Grabois en la entrada del campo (del lado de adentro).

Anteriormente se vivió una situación que fue retratada por Etchevehere en Twitter. Unos 30 autos se acercaron al campo con alimentos, productos de limpieza e higiene personal para abastecer a los militantes. Pero los manifestantes no los dejaron pasar.

Al tanto de la situación, diversas asociaciones, cámaras y entidades que representan a productores de varias regiones del interior del país se solidarizaron con Etchevehere y decidieron organizar un banderazo nacional en la entrada del campo en Entre Ríos.

Sucede que en el sector hubo un consenso generalizado que este conflicto trasciende la figura del ex ministro y se trata, en definitiva, de un avance contra la propiedad privada por parte de un grupo anti-campo con vínculos políticos con el Gobierno nacional.

En la Casa Rosada, por su parte, redoblaron la apuesta contra el ex ministro de Macri. Elizabeth Gómez Alcorta sostuvo que “la restricción perimetral (dispuesta por el juez Flores) en casos como éste es un herramienta para poder frenar la violencia de género”.

También hablaron la titular del PAMI, Luana Volnovich, y la número uno del Inadi, Victoria Donda. “Las mujeres estamos acostumbradas a que, cuando los hombres no respetan medidas de protección, todo termine en tragedia y violencia”, advirtieron.

Grabois, en carácter de abogado de Dolores Etchevehere, fue más allá e incluso pidió la detención de Etchevehere. “Violar una perimetral es causal de detención. Que sea Justicia”, dijo el líder de la CTEP bajo el hashtag #NoALaPatotaDeEtchevehere. 

LPO

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