Un amigo de Gonzalo Fabián Britos Venturini cuenta desde los 14 años quiso ser piloto y que sorprendía a todos con las filmaciones de sus vuelos.

“El Bicho era excelente, reservado, destinado al éxito. Nuestro dolor no es solo por la pérdida física sino por lo que se perdió en la Fuerza Aérea”. La palabras temblorosa pertenecen a Mario Raúl Francisconi, autor de un libro dedicado a los pilotos que lucharon en la Guerra de Malvinas y amigo de Gonzalo Fabián Britos Venturini (34), el joven que murió el miércoles en Córdoba​ en un accidente aéreo.

“Gonzalito era hijo de un suboficial de la Fuerza Aérea y estudio en la base (de Paraná). Desde los 14 años soñaba con ser piloto. Voló todo lo que pudo, desde un simple Cesna al último Halcón”, rememora este hombre rudo y gigante que por momentos se emociona hasta las lágrimas cuando habla con Clarín por videollamada.

Mario junto a otros amigos crearon la Peña del Tejo en Paraná donde se reunen con glorias de la aviación argentina. Allí por ejemplo acuden veteranos de la Fuerza Aérea que lucharon en el Atlántico Sur. Britos también se sumaba a esas tertulias de veteranos pilotos cada vez que viajaba desde la V Brigada Aérea de Villa Reynolds.

“Siempre escuchaba a los viejos veteranos y sus historias, pero cuando hablaba de sus vuelos y sus filmaciones nos dejaba mudos”, recuerda Mario.

El capitán era fanático de las hazañas filmadas desde su avión A4 AR. Cuentan que para la reunión del G20 un piloto norteamericano valoró su edición cuando colocó una cámara filmadora en la base de la nave y filmó el aterrizaje en primer plano y la edición completa estaba acompañada por las imágenes de otras dos que iban amarradas a su casco.

En homenaje a este “joven Halcón”, Mario le escribió un texto que tituló “Buen Vuelo, querido Gonzalo” y publicó en las redes sociales. 

“‘Bicho’ querido, estamos devastados con tu partida. Como vamos a superar los integrantes de la Peña del “Tejo”, de la cual eras Miembro Honorario, este golpe. Ya no nos podremos ver en lo de Juanfe ni el Centro de Veteranos de Malvinas, ni en el Maipú para que nos relates tu experiencia en tu amado A-4AR Fightinghawk”, inicia el relato. 

Luego hace mención a esas filmaciones que tanto daban que hablar. “Esas cámaras que ponías en tu casco y en la cabina y que mostraban las partidas, vuelos y aterrizajes…tus vuelos en la cordillera…en la Cumbre de los 20…la sorpresa del norteamericano ante la cámara puesta debajo del avión y que mostraba el momento del enganche…nunca lo había visto”, recordó.

El accidente en el que murió Britos Venturini se registró a las 10.05 del miércoles, cuando el avión se precipitó a tierra a unos 10 kilómetros al norte de Villa Valeria, sobre un sector del establecimiento La Primavera, casi en el límite con la provincia de San Luis.

El joven llegó a eyectarse del avión, pero instantes después de esa maniobra murió por una grave lesión en la médula ósea de la columna cervical, según determinó el resultado preliminar de la autopsia.

“Cuanto dolor… no se puede expresar en palabras nuestro sentimiento ni tus cualidades como piloto y excelente persona. (…) Llevó pegado en mi mochila el parche que me regalaste en la última juntada de la Peña. Siempre estarás en nuestros corazones“, le escribió y lo despidió con la frase: “Buen vuelo, cazador”.


Clarín

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