La Provincia de Buenos Aires presentó días atrás una nueva herramienta para el registro de información de la pandemia, y el distrito pasó de tener 8983 muertos por coronavirus a 12.566.

Tras la actualización de las cifras de fallecidos por Covid-19 que hizo la provincia de Buenos Aires, el próximo paso es incorporarlas a las estadísticas oficiales del país. Eso sucederá “esta semana” con la totalidad de esos 3523 decesos sin registrar, según afirmaron desde el Ministerio de Salud bonaerense.

Anteayer, para cuando había terminado la conferencia de prensa del ministro Daniel Gollán, se habían agregado 64 de esos registros al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS), de acuerdo con el Ministerio de Salud de la Nación. Hoy, el informe que la cartera difunde a diario detalló que hay 3309 que aún no se encuentran cargados en el sistema de vigilancia epidemiológica.

“La notificación y carga de datos en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) respecto de la cantidad de personas fallecidas es responsabilidad de cada una de las jurisdicciones”, respondieron desde la cartera nacional. Es la misma aclaración que aparece desde el lunes de la semana pasada en el reporte diario oficial.

En el país, conocer la cifra de fallecidos es tan difícil como responder de qué se están muriendo los argentinos y que solo es posible saberlo recién al año. Una investigación de LA NACION el mes pasado demostró que, como sucedió con la pandemia de gripe AH1N1 y el resto de las enfermedades, la demora se debe a que en el país es caótico el sistema de registro que permite estimar la diferencia en la mortalidad que puede generar, por ejemplo, una emergencia sanitaria como la actual.

En la provincia, de acuerdo con la versión oficial, la irregularidad se detectó el mes pasado al cruzar el Sistema de Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA), el Sistema de Gestión de Camas (Sigec) y el Registro Provincial de las Personas.

Un gráfico de la curva de fallecidos por día muestra claramente una diferencia en la carga desde mayo que se va volviendo cada vez más pronunciada desde finales de julio. Mientras que en marzo la diferencia de un caso, en abril ya era de 33 y, en mayo, de 57 para quintuplicarse en junio con 299 reportes menos y saltar a 849 registros menos en julio. En agosto, la diferencia era de 1655 fallecidos menos y, en lo que va de este mes, se reportó un 44,5% menos de decesos, de acuerdo con lo informado.

Próximos pasos

Fuentes de Salud explicaron ayer que los hospitales, las clínicas y los sanatorios a los que corresponden esos decesos faltantes ya recibieron el detalle “sistematizado y listo” de los registros que deben cargar. “Esta semana lo tienen que regularizar”, insistieron.

Anticiparon, además, que también en la semana enviarán desde La Plata al Ministerio de Salud de la Nación la base de datos con cada una de esas 3523 muertes atribuidas a Covid-19 como constancia de validación provincial de esa información.

“Hasta agosto, se detectaron algunos retrasos que se resolvieron a los pocos días, pero cuando los casos confirmados se multiplicaron en los últimos dos meses y, en consecuencia, los fallecidos, la carga de datos en el SISA empezó a tener cada vez más retrasos”, explicó Nicolás Kreplak, viceministro de Salud provincial. El funcionario lo atribuyó, en parte, al “estrés y la tensión” que genera una pandemia en los centros de salud.

En tanto, ayer, el debate por la actualización de los datos provinciales siguió escalando políticamente. Por la tarde, desde el oficialismo se desafió públicamente al Ministerio de Salud de la Nación a obligar al resto de las provincias a “sincerarse” con las estadísticas de la pandemia. En tanto, senadores bonaerenses de la oposición piden la interpelación de Gollán.


La Nación

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