“Primero la gente”: el manual que distribuyó la Casa Rosada con el nuevo relato oficial

El Gobierno estrenó este miércoles una campaña publicitaria. A qué apuntan y a quiénes se dirigen.

“Somos conscientes de que este es el tiempo de la redistribución y tenemos la certeza de que no hay crecimiento posible sin inclusión. Y en cada acción de gobierno renovamos nuestro compromiso electoral: gobernamos por y para la gente“, sintetiza el documento, de dos carillas, al que accedió este diario. 

Como si fuera una respuesta al sector más combativo de la coalición, que hace rato reclama por la implementación de una serie de políticas públicas orientadas a paliar los efectos de la inflación, el equipo de comunicación de Casa Rosada distribuyó entre los ministerios una síntesis argumental en línea con el nuevo relato oficial, cuyo lema principal está enfocado en el concepto “Primero la gente”.

“Sabemos que aún queda mucho por hacer. Y que la inflación es un problema real para las familias argentinas. Pero tenemos la decisión política y los mecanismos formales para combatirla. Trabajamos todos los días para recuperar el poder adquisitivo de las y los argentinos y que el crecimiento llegue a cada casa y a cada familia“, resalta el texto distribuido en las últimas horas entre los jefes de la comunicación de los ministerios y los organismos descentralizados de la comunicación pública.

Este miércoles, aniversario patrio, la Casa Rosada estrenó los nuevos spots de gobierno con los que Alberto Fernández busca dar vuelta la página y enfocarse en una nueva etapa de la gestión, cascoteado puertas adentro por el kirchnerismo.

“A cada gobierno lo define una sola cosa: su prioridad”, resaltaron los estrategas del relato oficial en la presentación que estos días realizaron a las distintas áreas de gobierno.

Hasta ahora, la Casa Rosada había centrado la comunicación gubernamental en cuatro ejes desde que asumió el Gobierno: “Encender la economía”, “Argentina de pie”, “Argentina unida” y “Reconstrucción argentina”.

“Con el esfuerzo de todas y todos, entramos en un sendero de desarrollo integral convirtiéndonos en verdaderos artífices de nuestro futuro. Y hay datos concretos que nos confirman que vamos por el buen camino”, presenta el documento de dos carillas distribuido entre los ministerios.

Enumera, en ese sentido, algunos “logros”: el descenso de la desocupación a 7 puntos -“la menor de los últimos 6 años”-, el aumento en las exportaciones y la obra pública.

Como parte del relato a sincerar, la Casa Rosada reconoce sin embargo el fenomenal aumento en los precios que licua los salarios, el principal reproche de Cristina Kirchner y su hijo Máximo, y la plana mayor de La Cámpora. Y que para eso, es fundamental el ingreso de dólares.

“Tenemos el desafío de reforzar la transformación del sistema impositivo argentino haciéndolo cada vez más progresivo y de que sigan ingresando divisas a nuestro país para no poner en pausa todo lo que hemos logrado”, subraya el texto.

El ala comunicacional del Gobierno busca reforzar un esquema de comunicación que, por momentos, queda atravesado por las tensiones internas entre los diferentes socios de la coalición.

Este jueves, las idas y vueltas en torno a la actualización del mínimo no imponible de Ganancias exhibieron esos chispazos puertas adentro.

Fue Sergio Massa el que pidió por carta avanzar con esa iniciativa antes del cobro del medio aguinaldo del mes próximo, a primera hora del día. Después, en su tradicional conferencia de prensa matutina, Gabriela Cerruti, la portavoz del Presidente, relativizó el tema: remarcó que la actualización no contemplaba, en principio, el sueldo complementario de junio. A la tarde, desde Economía confirmaron que la medida se anunciaría este viernes.

No es la primera vez que la comunicación del Frente de Todos sufre estos tironeos. En la última semana, la situación fue similar con las retenciones al agro: primero Fernández dijo que podía implementarlas pero que el Congreso se oponía, y al rato el ministro Julián Domínguez desacreditó al propio jefe de Estado.

Con la nueva campaña publicitaria, el Gobierno busca consensuar un relato uniforme. Una tarea titánica en una coalición que se desangra a diario

Clarín