El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, salió adefender el uso de las pistolas Taser en medio de una movida del peronismo en la Legislatura para prohibirle su uso en la provincia.

Las declaraciones de Berni aparecen luego del crimen a cuchillazos de un policía en el barrio porteño de Palermo. Sin embargo, desde hace días el peronismo en la provincia de Buenos Aires busca aprobar un proyecto de ley para prohibir al ministro usar ese tipo de arma para situaciones de rehenes.

“No se puede estar discutiendo en el año 2020 el uso de pistolas Taser por cuestiones ideológicas”, aseguró el ministro de Kicillof y agregó que la muerte del policía “vale la revisión de todos aquellos que por cuestiones ideológicas no cuantifican lo que es la vida de un policía”.

En diálogo con radio Rivadavia, Berni aseguró que “algunos creen que la vida de un delincuente está por encima de cualquier persona honesta y que la vida de un policía no vale nada, porque es la yuta, la gorra y lo tienen como una moneda de cambio”.

En la comisión de Seguridad de la Cámara Baja bonaerense, la diputada Susana González -que responde al intendente de Ensenada, Mario Secco– impulsa un proyecto para prohibir el uso de las Taser en la provincia.

La movida no es casual toda vez que Berni mantiene un vínculo complejo con varios intendentes, entre ellos Secco. Según pudo saber LPO, el proyecto de González data del gobierno de María Eugenia Vidal pero se reactivó en los últimos días.

La policía bonaerense cuenta con ese tipo de arma desde enero de 2019 cuando el entonces ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, informó sobre una compra de la cual no se detalló la cantidad de pistolas.

Según se informó entonces, las Taser serían empleadas por el Grupo Halcón, especialmente en toma de rehenes. Y agregaron que los efectivos de esa fuerza de elite se capacitaron para el uso.

Berni, también mantiene diferencias con su par de Nación, Sabina Frederic, por el tema de las Taser. Es que la ministra derogó en diciembre pasado el protocolo de uso de las Taser que había impulsado Patricia Bullrich, la anterior encargada del área.

La idea de Frederic era destinar esas pistolas a unidades de elite de las fuerzas federales, desplazándolas así del uso cotidiano en terminales de gran afluencia de público, como estaciones ferroviarias o aeropuertos, tal como se había diagramado durante el macrismo.

LPO

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