El “profe” falleció este martes a los 89 años. Nació en Coronel Suárez en 1931 y a los 23 años arribó a nuestra ciudad recién recibido y contratado por el Club Gimnasia. En el lobo trabajó durante tres décadas. También brindó clases en niveles educativos. Fue declarado Ciudadano Ilustre.

Un enorme pesar se apoderó este martes de la comunidad deportiva de Pergamino. En la tarde de ayer se supo del fallecimiento de Atilio Pedro Saint Julien, ícono de la formación física y deportiva de la ciudad. El “profe” murió a los 89 años y su figura, dentro del campo específico de la preparación física, quedará definida para siempre con caracteres propios.

Saint Julien nació en 1931 en la localidad de Coronel Suárez y a los 23 años, recién recibido en el Instituto “General Belgrado” de San Fernando y con su flamante título bajo el brazo, fue contratado por el Club Gimnasia  y Esgrima donde trabajó por tres décadas y marcó rumbos imborrables. Además brindó cátedras en el colegio Comercial, en el Nacional, en la Escuela Nº 1 y en el profesorado de Educación Física de Lincoln, del cual fue fundador.

En marzo de 1990, La Opinión lo invitó a participar de la sección de Perfiles Pergaminenses y esa edición especial, Saint Julien señaló: “El deporte es un elemento democratizador por execelencia porque evitas las discriminaciones de raza, religión, política, etcétera. Además conforma una válvula de escape general, sobre todo en tiempos de tensión en los que vivimos. Es saludable y positivo si se lo encausa del método correcto”.

En esa entrevista que mantuvo con el diario, también había expresado: “En el campo amateur priva el sentimiento, en el profesional el interés económico, pero más allá de eso lo positivo es que el deportista, ya sea niño, joven o adulto, experimente placer y goce cuando juega o cuando practica la actividad de su elección”.

Ciudadano ilustre

En octubre del año pasado, el presidente del Concejo Deliberante, Eddo Pascot, hizo entrega del diploma de Ciudadano Ilustre a Atilio Saint Julien junto al concejal José Agudo, que fue quien propuso la distinción. Familiares, amigos, exalumnos y colegas le dieron marco a una jornada signada por la emoción y el más estricto sentido de justicia.

Fue una persona excepcional por ser excelente en su profesión y transitar la vida sobre los valores de la ética, el profesionalismo, el humanismo y la sensibilidad social. El nombre del profesor Atilio Saint Julien, personalidad que reúne esos atributos, se inscribió en la lista de los ciudadanos ilustres de Pergamino como justo reconocimiento a una trayectoria apoyada sobre esos pilares.

La exclamación del colmado recinto del Concejo Deliberante al momento de la entrega del diploma fue muestra acabada de lo acertada de la decisión. Tal vez no se debió haber esperado hasta los casi 90 años que tenía “El profe” para coronarlo con esta distinción, pero al fin se cumplió con esa deuda de la comunidad pergaminense para con una persona íntegra, cabal y fundamentalmente muy querida por todos.

La Opinión

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