El intendente se manifestó vía Twitter. Denunció un plan de ensañamiento contra la identidad rural, y pidió que la discusión «sea técnica».

En un hilo de la red social Twitter, el intendente Javier Martínez plasmó una vez más su posición en relación con el tema de la calidad del agua en Pergamino. Tema polémico y discutido, si los hay.

A raíz de las denuncias de vecinos de los barrios Villa Alicia, Luard Kayad y La Guarida —y la consecuente alerta del juez Villafuerte Ruzzo para que la Municipalidad cumpla con la medida dispuesta judicialmente—, Martínez escribió: «En Pergamino cumplimos las medidas judiciales a pesar de considerarlas abusivas y sabiendo que generan perjuicio a la economía de los vecinos sin pruebas técnicas sobre la relación directa entre el estado del agua y la salud».

Señalando que la medida «genera una confusión sobre el agua», el abogado denunció: «Estamos ante una obsesión contra nuestra identidad rural y nuestro futuro». Al mismo tiempo, señaló que es «un ataque ideológico» que puede terminar con el servicio de agua de todos los vecinos.

Cruzándose explícitamente con las organizaciones de vecinos que denuncian la contaminación del agua que se toma en la ciudad, Javier Martínez resaltó: «No hay ninguna estadística del sistema sanitario que pueda al menos inferir una relación remota entre la calidad de nuestra agua y la salud de nuestros vecinos. De antes, ni de ahora».

Manifestándose «tranquilo» por la calidad del agua que los pergaminenses consumimos, Martínez reforzó la idea de que «la discusión tiene que ser técnica, no política ni ideológica».

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