El secretario de Servicios Públicos, Guillermo Illia, anunció que se multará a los vecinos que utilicen bombas domicilarias y que se controlarán las viviendas «sobrevolando la ciudad».

38 ºC marcaron los termómetros durante esta semana en Pergamino. Pese a estar en primavera, el calor azotó a los vecinos y, como si fuera poco, en la ciudad no había agua potable.

Los reclamos de quienes abrían la canilla y veían que no salía nada no tardaron en llegar. Como consecuencia, la dirección de Comunicación y Prensa de la Municipalidad organizó una conferencia con Guillermo Illia, secretario de Servicios Públicos de la ciudad.

Illia, anunciando que había convocado a los periodistas a raíz de la «crisis del agua», buscó dar explicaciones técnicas a los problemas de los vecinos: la ausencia de agua potable a la hora de abrir la canilla.

Entre los detalles, el funcionario habló de obras que «dividirán a la ciudad en tres grandes llaves», cambiar llaves «que no se mantenían desde 1930» y «el problema de las nuevas piletas y de las bombas en domicilios». Ante este último problema, el secretario anunció que el Municipio controlará las viviendas a través de imágenes aéreas «sobrevolando la ciudad».

Además, anunció la compra de 4000 medidores para que «los vecinos paguen menos», mientras sostuvo que la Municipalidad «tiene que controlar».

La obra de las tres llaves


«Estamos realizando una serie de obras que dividiría en tres grandes llaves. Una que tiene que ver con un problema histórico en la zona de Tribunales, otra que tiene que ver con un problema histórico en la zona del barrio Desiderio de la Fuente y Barrio Ferroviario, y una tercera que es el sistema general de agua en Pergamino», explicó ante los micrófonos de los periodistas.

Con respecto a la zona de Tribunales, el funcionario comentó que «la situación quizá sea más compleja al no poder anillar un sector donde quedaría incluida también la cisterna, que es el depósito general de agua de la ciudad».

Nuevas obras

También, Guillermo Illia anunció nuevas obras para mantener el circuito del agua en la ciudad: «Se avanzó en una obra de llaves en caños de 400 que fueron colocadas en 1930 y luego se taparon. Se está trabajando para poder ponerlas en funcionamiento, porque la presión de la ciudad se regula a través de llaves desde las que nosotros podemos ir dando mayor o menor presión en alguna zona. Esas llaves sabíamos que estaban caídas desde la época en que el servicio estaba en manos de Obras Sanitarias de la Nación y nunca se había podido acceder a ellas para repararlas. Lo hicimos, se sacaron las llaves. La reparación significó todo un trabajo de herrería y de tornería».

Las piletas

A raíz del verano y de las piletas domiciliarias, el funcionario dijo que «va a haber modificaciones que no podemos controlar» y que no saben «cuál es el impacto que van a tener en el sistema».

Bombas domiciliarias

Por último, Illia se refirió a los elementos de extracción de agua ubicados en las casas de los vecinos: «Muchos vecinos están conectando bombas chupadoras a la red. Esto no está permitido y lo vamos a controlar con multas. Estamos viendo la forma técnica de colocar reductores en el ingreso de agua de esos domicilios porque no nos permite a nosotros regularlos en el sistema. Con estas bombas, cada usuario le puede sacar a la red y de esa manera desaparece el área de Obras Sanitarias como ente regulador de la provisión de agua, y altera también en esos lugares el sistema de presión en los domicilios vecinos».

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