Octubre nunca estuvo tan lejos

Octubre parece que no va a llegar nunca. Las PASO quedaron absolutamente descalzadas de las elecciones nacionales. Vacío de poder no, pero si poder a medias.

Si bien es cierto que para la historia de la humanidad cincuenta días no es nada en la Argentina que nos toca vivir es una eternidad. Las consecuencias políticas y su correlación en lo económico que han dejado las PASO de agosto han sido terribles para los vecinos. La clase dirigente vuelve a mostrarnos su impericia crónica en el diseño de un calendario electoral que ha quedado absolutamente descalzado.

Un Presidente que está obstinado en culpar al resultado de la elección como motivo principal de su fracaso económico en su gestión que nos lleva a la situación actual. Ahora se le agrega la consecuencia política.

Su eficiencia en crear cuatro millones de nuevos pobres es un indicador demoledor. La inflación que galopa como caballo desbocado, el dólar disparado ante cada declaración incendiaria o medida económica desesperada genera una hemorragia a la cual se la ha querido frenar con una cinta adhesiva. Eso provoca que de manera improvisada desde el gobierno se le empiece a colocar torniquetes de estilo kirchnerista al cual tanto se lo criticaba.

Macri y ninguno de sus seguidores han podido imaginar este fin de mandato tan paupérrimo. Solo le falta llegar al default, cosa que sería terrible para los ciudadanos, que por ahora ha sido solamente “selectivo” según las nuevas calificaciones de riesgo. Solo le falta terminar su presidencia con un fuerte control de cambios y cepo a las divisas para cantar “cartón lleno”.

Del otro lado del mostrador encontramos a un candidato presidencial, Alberto Fernández, al cual los mercados lo presumen de presidente donde todavía no ha sido electo. Cosas que solo pasan en nuestro país. Situación que genera un poder que no resulta vacío pero que sin dudas hoy no está ejercido plenamente por Macri. Es una especie de doble comando de poder que según las declaraciones de unos y otros los mercados se calman o enloquecen.

Los vecinos, como pasa siempre, miramos con preocupación lo que ocurre y contamos los días que faltan para que esto se normalice en términos institucionales. Todavía falta una campaña electoral por los porotos donde imagino al candidato macrista Martínez haciendo campaña en soledad repartiendo sus boletas junto con la de Todos y sin mostrar a los otrora íconos invencibles como lo supieron ser Macri y Vidal respectivamente.

Pero para eso todavía falta una eternidad argentina.

Octubre nunca estuvo tan lejos.

Lic. Pedro Rossi | Conductor de SinRodeos (Radio Data 96.1 – www.datapergamino.com.ar) y Políticamente Incorrecto (TV Pergamino) | Docente de la Facultad de Cs. Económicas de la UCA y UNNOBA, ISFDyT Nro 5 | Consultor en Desarrollo de Organizaciones | pedrorossi@live.com.ar

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