La hora de las pymes

Tejido comercial destruido. Sector industrial a la deriva. La necesidad de un plan de desarrollo productivo Pergamino 2050.

Pergamino supo ser la ‘Perla del Norte’. Así se la conocía en la década de los setenta. Éramos un símbolo del progreso. Tal es así que parte de los hierros con que fueron construidas las Torres Gemelas de Nueva York fueron producidos en nuestra ciudad por la icónica fábrica Lucini. Las empresas de la confección e hilados nos posicionaban como la cuna de lo textil. El campo traccionaba fuerte,siendo época de granos y vacas. Sectores como el maderero, el plástico, el avícola marcaban la diferencia. Otro país y otro mundo.

En nuestros días, el panorama es totalmente distinto. Sin poder desacoplarse del rumbo del país, Pergamino está opacado. Tejido productivo, comercial, inmobiliario y de servicios absolutamente deprimidos. Se podría excluir, y hasta ahí nomás, al sector agrícola.


A todos los sectores del tejido económico le hacen la “doble Nelson” ya que por un lado el Estado impone una presión tributaria record y por otro lado como consecuencia de la crisis el vecino no tiene el ingreso suficiente para consumir lo esencial.


El sector financiero y usurario presta el salvavidas de plomo con tasas de interés impagables.

Dejar flotar en medio de la crisis a las pymes no es justo ni adecuado, ya que son estas las únicas unidades de negocio que nos pueden sacar del pozo del estancamiento y la depresión económica. Sector que por su dinámica de supervivencia, la cercanía con sus clientes, el lazo solidario con su capital humano, la creatividad para agregar valor entre otras fortalezas debería ser un sector clave y estratégico en el próximo gobierno.

Argentina logró en muchas oportunidades salir de la crisis, lograr un incipiente crecimiento pero nunca lo pudo encauzar en desarrollo. Es decir, siempre logramos sacar la cabeza fuera del agua por unos minutos pero nunca logramos comenzar a nadar motivo por el cual al poco tiempo, nuevamente nos hundimos y lo hacemos por más tiempo y más profundidad.

El Estado, en todos sus niveles, debe ser el creador y un garante de las condiciones de la producción. Objetivos precisos. Acompañar a las pymes en la producción y no ser un mero recaudador. Claridad y estabilidad en reglas básicas de modo tal que permitan a inversores y emprendedores a proyectar, prever y planificar a largo plazo.

El Estado debe construir infraestructura básica, provisión de servicios, un parque industrial moderno y amplio, sistemas de comunicaciones, vías de comunicación, energía, etc.

El tejido industrial es distinto a un simple agregado de actividades. Se necesita capacidad gerencial para coordinar, sincronizar y controlar etapas productivas. Conformación de Redes.

El grado de la productividad es esencial en este proceso y lamentablemente no escucho a los políticos hablar de este concepto medular, siendo la Gestión uno de los factores que afectan a la productividad.

Tener siempre presente que si una empresa no tiene alta productividad no será competitiva en los mercados y la consecuencia directa es la “primarización” del aparato productivo.

El aumento de la productividad conlleva el “agregado de valor” del proceso productivo. Este agregado de valor es el pilar fundamental del desarrollo nacional. El resultado de esto es el aumento de los salarios y un mejor nivel de empleo.

Si queremos volver a ser la “Perla del Norte” debemos generar un plan de desarrollo productivo Pergamino 2050 poniendo a las pymes en el centro de todo.

Lic. Pedro Rossi | Conductor de SinRodeos (Radio Data 96.1 – www.datapergamino.com.ar) y Políticamente Incorrecto (TV Pergamino) | Docente de la Facultad de Cs. Económicas de la UCA y UNNOBA, ISFDyT Nro 5 | Consultor en Desarrollo de Organizaciones | pedrorossi@live.com.ar

Leave comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.