Los positivos aumentan sin pausa. La pendiente de la curva de contagios asciende a un promedio de 25 casos diarios. Toda la ciudad se pregunta qué pasará con la fase.  

La Secretaria de Salud del Municipio de Pergamino María Martha Perretta se equivocó en su afirmación realizada hace diez días respecto a que ya estábamos en el pico de la pandemia en Pergamino. 

La semana pasada, al momento de escribir esta columna, teníamos 316 contagiados totales. Ahora le agregamos un 50% más a esa cantidad, con 474 de contagiados totales en Pergamino. 

El grado de positividad (la relación entre las muestras positivas y las negativas) es en promedio del 54%, tocando el 71% el día 9 de septiembre. 

La cantidad de altas, que siempre se mantuvo por debajo de los veinte vecinos, saltó el día sábado a 45 altas, situación por demás de alentadora. 

Otro dato alentador, es el nivel de mortalidad que sigue siendo bajísimo, a Dios gracia o a algún otro factor, ya que dos, la cantidad de fallecidos por Covid 19 en Pergamino, está muy lejos del 2% del país (siguiendo esa proporción deberíamos tener 10 fallecidos) o la comparación con otras ciudades como Junín (ya con 13 fallecidos) o San Nicolás (veinte fallecidos). 

Mención especial y acompañamiento para las familias de los fallecidos, ya que al citarlos de manera estadística suena como un menosprecio al sentimiento de sus allegados.    

Esta semana hemos sido espectadores de la rebelión de la policía y de los gimnasios pero también de la continuidad del acampe frente al Municipio en la Plaza Merced. 

La policía fue calmada por la asignación de miles de millones de pesos realizado por un decreto (modificando un decreto de la gestión anterior) en un cambio en la coparticipación federal de impuestos. Igualar para abajo fue la justificación presidencial en esta oportunidad. 

Los gimnasios fueron intimados a cerrar pero con la recomendación que sigan con las actividades por parte del municipio. Es decir, como tantas veces pasa entre nosotros, se hace que se hace. Los municipales hacen que controlan, los dueños de gimnasios hacen que cierran y los clientes hacen que no entrenan. En la práctica, el municipio no controla, los gimnasios están abiertos y los clientes realizando su rutina diaria. 

En lo que respecta al acampe de un grupo de vecinos que no tienen donde caerse muerto y son carne de cañón de ciertas organizaciones sociales, todo parece estar en fojas cero debido a pedidos fuera de sistema. Se le demanda al ejecutivo municipal unos cuatrocientos lotes y un listado de las casas deshabitadas en la ciudad.  

En un contexto donde el plan ejecutado para enfrentar la pandemia por el Presidente Fernández y el Ministro de Salud González García ha fracasado rotundamente a nivel nacional, la próxima semana estaremos ya en primavera y los más jóvenes tomarán los parques para celebrar su día en Pergamino. 

¿Tendrá margen el municipio para imponer alguna medida en un contexto de contagios en aumento? 

¿Habrá alguna comunicación clara desde el municipio? 

¿Se oficializará la normalidad en todas las actividades? 

Quizás sigamos haciendo lo que mejor nos sale, que es hacer que hacemos o disimular que disimulamos y mientras tanto el municipio hace que controla y nosotros hacemos que cumplimos con las normas.


por Pedro Rossi | Director de Puntos de Vista | pedrorossi@live.com.ar

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