Hablemos sobre vasectomía

El sentido común nos dice, hablando de especie humana, que si los varones son fértiles durante todos los días de sus vidas desde la pubertad hasta el final de sus días, y las mujeres solo durante treinta a cuarenta años durante un par de días al mes, salvo contadas excepciones, ¿no sería entonces lo lógico que en una pareja heterosexual monógama en edad reproductiva, la anticoncepción se centrara en él y no en el cuerpo de ella?

Sin embargo, estadísticamente en Argentina se realizan tan solo una vasectomía por cada veintiuna ligaduras de trompa. Siendo que la ley nacional Nº 26.130 establece que, a partir de la mayoría de edad, las personas pueden acceder de manera gratuita a la vasectomía.

La vasectomía es una cirugía menor para cortar los conductos deferentes, que son los que llevan los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. Después de realizarla, los espermatozoides no pueden salir de los testículos. Un hombre que se haya realizado una vasectomía exitosa no puede embarazar a una mujer. Esta intervención es además en muchos casos, reversible.

Hace un tiempo, una influencer y blogger estadounidense, que practica la religión mormona, realizó un hilo en twitter explicando cómo la realización de esta cirugía evitaría el 100% de los abortos. Cabe destacar que este tipo de método, si bien es completamente seguro en cuanto anticonceptivo, no previene infecciones de transmisión sexual, ya que no es un método de barrera. 

En estos tiempos de auge del movimiento de mujeres en pos de la liberación femenina, ergo la igualdad entre los sexos, con el avance de la deconstrucción masculina, son entonces cada vez más los varones que se animan a poner el cuerpo, o al menos a considerarlo, planteando la discusión. Y ojala que en los días que vienen sean cada vez más. La revolución será feminista o no será.

Julieta Pellieri. Operadora de radio por vocación, feminista por convicción.

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