El Departamento de Justicia de EU interpondrá una demanda contra el gigante de las búsquedas, la primera acción legal que toma contra la industria tecnológica.

El Departamento de Justicia, encabezado por William Barr, decidió interponer una demanda contra Google, una de las empresas más valiosas del mundo, por prácticas monopólicas en el campo de las búsquedas por internet y de la publicidad.

Durante años el presidente Donald Trump ha mantenido una relación complicada con los gigantes tecnológicos estadounidenses, sin embargo, sus pleitos solían ser contra las redes sociales. Apenas la semana pasada Trump exigía que Facebook y Twitter dejarán de censurar una historia sobre los correos electrónicos del hijo de su rival Joe Biden, acusando a dichos sitios de favorecer a los demócratas.

En un comunicado, el Departamento de Justicia informó que se unía con once Fiscales Estatales para “detener a Google de mantener monopolios ilegales a través de prácticas anticompetitivas y excluyentes en la búsqueda de mercados publicitarios y para remediar los daños competitivos”.

Los estados que se unieron al Gobierno Federal son Arkansas, Florida, Georgia, Indiana, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Missouri, Montana, Carolina del Sur, y Texas, ocho estados gobernados por republicanos y tres por demócratas.

Barr dijo que millones de estadounidenses requieren del internet y sus plataformas. “La competencia en esta industria es de vital importancia, por eso el desafío de hoy contra Google – los vigilantes del internet – por violar las leyes antimonopolio es un caso monumental para el Departamento de Justicia y para el pueblo estadounidense”.

Según el New York Times, en la demanda que presentarán participa de manera muy activa el fiscal General, William Barr, funcionario que desde su nombramiento ha mostrado una lealtad al presidente que sus antecesores no tenían. Barr, según reportes, presionó para que la movida legal se concretara para finales de septiembre.

Al gigante de las búsquedas se le acusa de cuatro acciones concretas: hacer acuerdos de exclusividad que prohiben la instalación de servicios de búsqueda de la competencia; acuerdo que fuerzas la instalación de sus herramientas de búsqueda en “locaciones prime” y dispositivos móviles, “sin importar las preferencias del consumidor”; hacer acuerdos con Apple para que Google sea el buscador de facto en Safari y otras herramientas; y usar ganancias de sus prácticas monopólicas para comprar trato preferencias para sus herramientas en aparatos, navegadores, y otros puntos de búsqueda, “creando un ciclo de monopolización continuo que se refuerza a sí mismo”.

El timing sin duda es curioso. Trump se enfrenta a una de las elecciones más complicadas para un presidente en funciones de las que se tengan memoria. En las últimas semanas el presidente ha buscado tantos triunfos como le ha sido posible, incluyendo un fracasado intento por obtener un acuerdo nuclear con Rusia y una ley de apoyo para la pandemia con los demócratas.

La Política Online

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