En septiembre, a excepción de 82 empresas, los empleadores industriales volvieron al nivel de febrero y marcó el cuarto mes consecutivo de crecimiento de los puestos de trabajo registrado, aunque en la comparación interanual se mantiene el derrumbe.

En sepiembre, la mayoría de las fábricas argentinas volvieron a abrir sus portones y esa operatividad marcó un nuevo mes de crecimiento del empleo registrado del sector, que suma cuatro de manera consecutiva, y sumó más de 4.500 trabajadores nuevos. Aunque el derrumbe industrial por la recesión mostró una caída interanual de 0,9%, lo que significó 10.340 puestos menos que en 2019 y un acumulado de 25 meses de sangría laboral.

Así lo confirmó el Centro de Estudios (CEU) de la Unión Industrial Argentina (UIA), que muestra una recuperación “heterogénea” de las fábricas manufactureras que impidió traccionar la suficiente la incoporación de mano de obra para lograr torcer el rumbo descendente de la situación laboral argentina. De hecho, los empresarios admiten que este escenario está enmarcado en la imposibilidad de despedir y el encarecimiento de las desvinculaciones.

“En septiembre el empleo registrado aumentó por cuarto mes consecutivo (+0,4%; +4.572 puestos) y alcanzó el nivel pre pandemia. Esto implicó una desaceleración de la caída interanual del empleo industrial (-0,9%; -10.340 puestos) de la mano de la primera variación interanual positiva desde la irrupción de la pandemia del nivel de actividad industrial, que aumentó un 2,6% i.a. en septiembre de acuerdo al IPI-CEU”, señaló el informe.

Sucede que la recuperación industrial mantiene un “comportamiento heterogéneo” entre los distintos sectores que la integran, lo que explica que la actividad se mantenga por debajo de los niveles pre pandemia. Este escenario es explicado por la UIA debido a la debilidad de la demanda, el “elevado” porcentaje de trabajadores que están alcanzados por las excepciones sanitarias, y las dificultades para el abastecimiento de insumos.

Aún así, en el noveno mes del año hubo una mayor cantidad de sectores que “lentamente” retorna a sus niveles de producción previos, morigerando el impacto. “Incluso, las expectativas netas de contratación para el próximo trimestre se volvieron positivas en octubre“, destacó el CEU.

En un contexto de aumento interanual de cierre de empresas en general, que alcanzaron a 25.599 que no hicieron presentaciones ante el SIPA, “los industriales moderaron su contracción, alcanzando una caída del 2,1% i.a., la menor desde junio de 2018″.

Esto se explica por la reapertura de fábricas y la “progresiva normalización de la cadena de pagos permitió que los empleadores industriales se encuentren casi en los niveles pre pandemia, con solo 82 empresas menos que en el mes de febrero”.

“Si bien las suspensiones se fueron reduciendo gradualmente y en septiembre alcanzaron al 4,8% de los trabajadores, la tasa más baja desde el mes de abril, continúan en un nivel elevado y son la principal herramienta de gestión del personal en un contexto de fuertes regulaciones en el mercado laboral que perdurarían al menos hasta enero de 2021. En este sentido, alcanzan al 15,6% de las empresas, evidenciando las dificultades que se enfrentan”, destacó el informe de la UIA.

Los industriales destacaron que el ATP, el IFE y la reducción temporal de las contribuciones patronales fueron “fundamentales para mitigar el impacto negativo de las crisis en el empleo y los ingresos de la población”, y alertaron que con el fin de los beneficios estatales, “la consolidación de la recuperación del nivel de actividad será fundamental para dinamizar el mercado laboral, permitiendo la sostenibilidad de las empresas”.

BAE

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