La industria quiere arañar las 400 000 unidades, aún lejos de las 680 000 del 2018. El Grupo Iraola, dueño de Corven, Zanella y Kawasaki, busca acompañar el crecimiento del sector con nuevas inversiones.

La pandemia le dio un golpe casi letal a muchas industrias. Una buena cantidad de empresas quedaron en el camino. Sin embargo, hay algunos rubros que están logrando surfear la ola.

Uno de ellos es el de las motos, que busca aprovechar la oportunidad que le genera la creciente forma de movilidad que trajo esta pandemia. Dentro de ese sector, opera el Grupo Iraola, una empresa creada hace 51 años en un pequeño taller de la ciudad santafesina de Venado Tuerto por José Ismael Iraola, un emprendedor que fue colectivero y camionero y que un día se propuso comenzar a fabricar amortiguadores.

Hoy, el propósito del grupo -que emplea a 1.000 empleados y llegan con un 45% de su producción a 35 países- es acompañar el crecimiento que proyecta el mercado local de las motos. Si bien todavía estará muy lejos de las casi 680.000 unidades registradas en 2018, la industria espera llegar a las 375.000 motos vendidas durante el año que viene, casi 100.000 más de lo que anotará en este fatídico 2020. Incluso, aseguran que si la tasa de interés de los planes de financiación que impulsa el gobierno para la compra de vehículos es interesante, ese número podría incrementarse aún más.

La compañía local, que detenta 37% del market share en el país gracias a su portfolio de marcas (Corven, Bajaj, Zanella, Kawasaki, Mondial y Kymco), proyecta una facturación de USD265 millones para el año que viene, un crecimiento interanual del 21 por ciento.

“Nuestra particularidad es que hemos dado saltos de crecimiento en las crisis. Nos pasó en 2001, 2009, 2015 y ahora. Esta crisis es más extensa de lo habitual: arrancó en abril de 2018 y creo que la recuperación va a empezar en abril del año que viene”, le explica a BAE Negocios Leandro Iraola, Presidente e hijo del fundador del grupo. “Durante 2018 y 2019 perdimos dinero, fue muy duro. Pero hoy puedo decir que volvimos a ser rentables”, agregó.

Con respecto a la performance del gobierno de Alberto Fernández, el directivo reconoció que “la pandemia neutralizó cualquier gestión” aunque destacó como positiva la renegociación de la deuda y se mostró esperanzado con los resultados de las charlas actuales con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Proyectos

La empresa local tiene varios proyectos en danza. Hace unos días, anunció una inversión de $900 millones para empezar a producir motos de la marca japonesa Kawasaki en su complejo santafesino. El desembolso servirá para incorporar 400 empleados y aumentar la capacidad productiva, que pasará de 120.000 a 250.000 motos anuales, como así también la fabricación de motores.

En el primer trimestre del año que viene también planean el relanzamiento de Zanella, una tradicional marca que compraron a principios de año luego de una larga compulsa judicial. Iraola explicó que sólo seguirán activas las fábricas de San Luis y Caseros (donde ensamblarán pequeños camiones) y que dejarán de operar los complejos de Córdoba y Mar del Plata. Además, informó que sólo mantuvieron a 70 empleados que pertenecían a Zanella y que a los restantes 480 fueron indemnizados. Ese proyecto también incluirá el lanzamiento de concesionarios exclusivos.

El grupo, que además tiene presencia en Brasil y China, tiene nuevos planes en el ámbito de los buses eléctricos y GNL; en el segmento de repuestos -en donde controlan marcas como Valeo, Sadar y Lip, que tiene un 36% del mercado- y en los agronegocios.

BAE

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