El FMI alerta que el ruido político daña la economía y aconseja un mayor ajuste para frenar la inflación

El Fondo advierte que el PBI puede crecer menos que lo proyectado para este año y que el plan acordado resulta crucial para contener la suba de precios. Sostiene que no hay que relajar la política monetaria y que el auxilio fiscal debe ir a los más vulnerados.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó sobre un empeoramiento de las perspectivas para la economía de la Argentina por “las vulnerabilidades internas y la incertidumbre en torno a las políticas”, que se suman al mal contexto externo. Lo hizo en un párrafo de una serie de informes que presentó para el Hemisferio Occidental, incluida América Latina.

Los trabajos fueron realizados por el departamento Hemisferio Occidental, que lidera Ilan Goldfajn. En del informe de Perspetivas Econonómicas de las Américas, aparece a mención a la Argentina en un recuadro de análisis de las “cinco principales economías de América Latina y otras de América del Sur” de la región.

En ese contexto, el FMI remarca que la Argentina debe caminar a “la adopción de políticas más restrictivas en el marco del programa respaldado por el Fondo, será fundamental para apuntalar la estabilidad y contener la inflación, que ahora se proyecta que ascenderá a 95% a finales de 2022″-

El trabajo, que profundiza la visión regional del último reporte de Perspectivas de la Economía global (WEO, por sus siglas en inglés) presentado por el FMI en octubre, fue presentado en conferencia desde Santiago de Chile por Nigel Chalk, director en funciones del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI; Gustavo Adler, jefe de División de Estudios Regionales, Departamento del Hemisferio Occidental, FMI; y Ana Corbacho, jefa de Misión para Chile y directora adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.

Además, mantiene la proyección del crecimiento del PBI real se modere a 4 % este año, pero advierte que “los riesgos a la baja predominan sobre estas perspectivas”.

Inflación, crecimiento menor y malestar social: las alertas del FMI para América Latina y el Caribe

En los trabajos presentados este martes, el FMI resalta que “el ímpetu de crecimiento continúa” en América Latina y el Caribe, con perspectivas de un alza de 3,5% en el PBI para este 2022. Sin embargo, dado “el endurecimiento de las condiciones financieras globales”, ese crecimiento desacelerá con fuerza en 2023 y lo proyecta en 1,7% para la región.

“La inflación es la más alta registrada en dos décadas”, sostiene el Fondo, que considera que espera que eso “remita gradualmente gracias a las contundentes medidas adoptadas por los bancos centrales” de la región.

Por eso, plantea que “la política monetaria debe mantener su curso y se debe evitar relajarla prematuramente, en tanto que la política fiscal debe centrarse en apuntalar las finanzas públicas y a la vez proteger a la población vulnerable del shock de la inflación.

A los efectos de la pandemia de coronavirus y de la guerra entre Rusia y Ucrania, el FMI suma que otro factor, el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales, está “ahora incidiendo en las perspectivas para la región”.

Reseña que tras sufrir notables contracciones en 2020, la mayoría de las economías de América Latina y el Caribe se recuperaron con fuerza en 2021 y a comienzos de 2022, ayudadas por la recuperación mundial, la normalización del sector de servicios y condiciones externas favorables, incluido el alto nivel de los precios de las materias primas.

Pero, las presiones inflacionarias se acumularon y se han tornado de amplia base en toda la región. En Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, la inflación recientemente se situó en el 10 por ciento, un máximo no registrado en dos décadas, sostiene el trabajo.

“Los riesgos a la baja predominan sobre las perspectivas y obedecen a las condiciones financieras más restrictivas, una desaceleración mundial más pronunciada y el enquistamiento de la inflación”, plantea. Y enumera a la drástica baja en los precios de las materias primas y al malestar social “como otros riesgos importantes en la región”.

En ese marco, impulsa a mantener la política monetaria restrictiva y focalizar el apoyo fiscal en amortiguar el impacto en los más vulnerables, acompañado de medidas compensatorias.

“Como las finanzas públicas se han debilitado en muchos países y los costos de financiamiento están en aumento, será fundamental afianzar los marcos fiscales, haciendo hincapié en las políticas inclusivas, como las que buscan proteger a los hogares vulnerables, a fin de encaminar de forma creíble la deuda pública por una trayectoria descendiente, garantizando a la vez la estabilidad social”.

TN