El expresidente buscará desbancar al oficialismo y comienza a pergeñar la estrategia para ganarle a Ameal. Podrían sumar a Palermo y Tévez.

Mauricio Macri volvió a meterse de lleno en la política de Boca y se perfila como uno de los grandes electores para los comicios del club en 2023. Si bien parece difícil que el expresidente se lance a la pelea por el cargo que ocupó entre 1995 y 2008, el exmandatario será uno de los armadores de la oposición.

«Mauricio está muy activo, sigue de cerca el mundo Boca y lo más probable que se involucre. Pero tal vez no para protagonizar, sino para conducir. Está armando, pero no para liderar», confió a LPO una fuente que participa de la política del xeneize.

Macri mantiene su vínculo intacto con Daniel Angelici, el presidente saliente de Boca, y en la oposición se ilusionan con que su regreso a la política del club sirva para aglutinar a la oposición para disputar las elecciones 2023. En las últimas horas, comenzó a circular un video que resume sus logros como titular del equipo de Boca a 25 años de su triunfo frente a Antonio Alegre y Carlos Heller.

En la oposición lo emparentan con lo que ocurre a nivel nacional. Si bien parece difícil que Macri vuelva a disputar la presidencia, está metido en el armado del PRO. «Cuando era presidente seguía lo que pasaba en el mundo Boca, pero por sus obligaciones no podía involucrarse. Pero ahora está en otro lugar. De acá al 2023 se va a meter mucho más», explicaron.

En ese juego, algunos se animan a trazar un paralelismo en torno a Macri con lo que ocurre en Nación y lo que sucede en Boca. Macri aparece en ambos universos más como una referencia que como el futuro protagonista de los armados políticos.

A diferencia de lo que ocurre con la política nacional, la imagen de Macri en Boca está ligada a sus victorias domésticas y también a las tres Libertadores y dos Intercontinentales conquistadas por el club durante su mandato.

Macri tiene un excelente vínculo con Carlos Tévez, uno de los referentes del actual plantel, y con Martín Palermo, el máximo goleador histórico del club de la rivera, y se especula con que ambos formen parte del armado político que digita expresidente.

Allí también aparece Francisco Quintana, exdirectivo del club, ex vice primero de la Legislatura, actual consejero de la magistratura capitalina. Quintana es de los pocos dirigentes que pertenece al macrismo y también al angelicismo. Habla permanentemente con Macri y también tiene buena llegada al Tano.

En la política del club también se reedita el duelo nacional oposición-oficialismo entre el PRO y el PJ. Jorge Amor Ameal, el titular xeineize, está identificado con el peronismo y se dice cercano a Sergio Massa. Carlos Montero, el titular de la Sigen, es muy cercano a Alberto Fernández y también tiene a su cargo la tesorería de Boca. 

Ameal asumió a fines del año pasado y ya se dio el gusto de festejar un campeonato local. Además, su presente en la Libertadores parece inmejorable y aparece como el mayor candidato a quedarse con su séptimo título. Aunque la reaparición de Macri podría comenzar a inquietar a la dirigencia.

LPO

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