La aerolínea Norwegian Air Shuttle solicitó el concurso de acreedores en Noruega, y pidióasí la protección de la justicia para poder hacer frente a la reestructuración necesaria para resolver sus problemas financieros.

En un comunicado, la línea aérea bajo costo explicó por qué tomó esta decisión después de que el tribunal, encargado de supervisar el concurso solicitado en Italia, otorgara a la empresa las protecciones legales.

«Un proceso complementario de reconstrucción bajo la ley noruega beneficiará a todas las partes y aumentará la probabilidad de un resultado exitoso. Nuestro objetivo es asegurar puestos de trabajo en la empresa y contribuir a asegurar, en Noruega, la infraestructura más crítica y la creación de valor», dijo Jacob Schram, de Norwegian.

Este proceso se realizará en Noruega que, según la empresa, «fortalecerá» el resultado obtenido y «redimensionará» su balance. La doble vía de concursos en ambos países será coordinada por la compañía, que ha garantizado que seguirá operando sus rutas con normalidad. A su vez, los bonos y acciones seguirán cotizando en la Bolsa de Oslo.

«A partir de ahora nos concentraremos en trabajar en pos de nuestro objetivo de reducir la deuda de la empresa, así como el tamaño de nuestra flota de aviones y asegurarnos de que somos una compañía que los inversores consideren atractiva. Estaremos listos para competir por los clientes una vez la pandemia del COVID-19 quede atrás», explicó.

Los documentos presentados ante las autoridades judiciales irlandesas en la suspensión de pagos de Norwegian Air Shuttle demostraron que la empresa tiene un «agujero financiero» de 6000 millones de euros. La empresa no quebró, pero sí pidió la suspensión de pagos para reorganizar su negocio.

Desde el Gobierno explicaron por qué dejarán de ayudar a la empresa y que no van a apoyar a la nueva aerolínea promovida por Erik G. Braathen, un exdirector general de compañías aéreas, entre ellas Norwegian.

La empresa volaba a la Argentina desde 2016, y fue una de las pioneras en el desarrollo del modelo bajo costo en el país. Tenía operación en el segmento de cabotaje a través de una filial local, que luego entró en crisis y se vendió a JetSmart hace un año. En febrero de 2020, el proceso de fusión de las dos compañías aéreas se vio entorpecido por un conflicto gremial.

La Nación

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