El ministro de Educación aseguró que el regreso a la presencialidad no pasa por las “expectativas”, sino por lo que permita “la realidad epidemiológica”.

Luego de que la Ciudad de Buenos Aires anunciara la intención de iniciar el ciclo lectivo 2021 de manera totalmente presencial el 17 de febrero, desde la Nación le pusieron un freno. El ministro de Educación, Nicolás Trotta, aseguró este lunes que “el verano tiene que ser un momento de respiro” y dijo que no se trata de “expectativas”, sino de lo que permita la pandemia por coronavirus.  

“Intentamos una postura común para las 24 jurisdicciones, en un verano que tiene que ser de enorme compromiso para recuperar aprendizajes, acompañar a los chicos que tuvieron menos vinculación con la escuela y también tiene que ser un momento de respiro y descanso para docentes como también para las familias”, aseguró el ministro en El Destape Radio.

Sobre el regreso presencial, fue contundente: “Todos tenemos expectativas de tener un regreso masivo en marzo a las clases, pero eso no es una cuestión de deseo, sino de qué nos va a permitir desplegar la realidad epidemiológica”.

Trotta aclaró que el calendario 2021 se discutirá el miércoles en el marco del Consejo Federal de Educación y habló de “consenso” entre los distritos: “Vamos a discutir en el ámbito donde nosotros consideramos que hay que discutir, que es el Consejo Federal, para lograr una política de consenso con las 24 jurisdicciones”.

El funcionario insistió en que no se trata de “deseos o expectativas” el regreso a la normalidad. “Nosotros tenemos la voluntad de que el año próximo sea el año de recuperación de la normalidad que perdimos, pero no es una cuestión de deseo sino de responsabilidad y análisis de la realidad epidemiológica”.

Tras recordar que son siete las provincias que tienen clases presenciales, el ministro destacó que “no es un proceso sencillo” ni en Argentina ni en el mundo. “Cuando la realidad epidemiológica lo permite, se aplican los protocolos y se puede tener un regreso seguro, que no quiere decir que no hay riesgo. Riesgo siempre hay en una pandemia”, añadió.

El domingo, Soledad Acuña, ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, deslizó que su idea es comenzar las clases del ciclo lectivo 2021 “en forma anticipada el 17 de febrero”. También dijo que apuntan a un modelo “100% presencial”.

De esa manera, Acuña dejó en claro que desde la Ciudad esperan que el inicio de las clases sea dos semanas antes de lo previsto inicialmente y explicó que se trata de una iniciativa para que los chicos “puedan recuperar la rutina”. 

“Nuestra intención es poder terminar en fecha como se previó inicialmente, a mediados de diciembre el año calendario de este 2020, y comenzar el 2021 en forma anticipada el 17 de febrero. Lo que va a requerir es que los docentes vuelvan antes. Estamos tratando de armar todo el ajedrez”, remarcó Acuña.

No es el primer contrapunto entre Nación y Ciudad con respecto al regreso a clases. En agosto, cuando el Gobierno porteño barajaba la posibilidad de volver a las clases en lugares abiertos, incluso plazas, tuvo la fuerte negativa de Trotta, por lo cual el retorno recién se hizo posible en octubre, con protocolos estrictos y grupos reducidos.

Vacunación

El ministro de Educación planteó la posibilidad de que los docentes formen parte del grupo prioritario para recibir la vacuna, una vez que llegue al país. 

“Hemos tenido los planteos de las organizaciones sindicales de incluir a los docentes en la prioridad de la vacunación y tenemos en este sentido una reunión con Ginés González García para hablar de este tema. Eso nos permitiría un regreso más rápido a las clases“, afirmó.

El funcionario señaló además que de la reunión con Ginés participarán representantes sindicales. 

Clarín

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