Se encuentra en plena etapa de recolección de prueba. En 10 días se conocería el resultado de los análisis toxicológicos.

Qué pasó adentro de su cuerpo en las últimas horas, qué pasó afuera con los cuidados que debía recibir y qué decisiones tomaron los profesionales que estaban a cargo de la salud de la leyenda más grande de la historia del fútbol. La muerte de Diego Armando Maradona (60), ocurrida hace apenas una semana, ya tuvo varios capítulos en la Justicia y hacia esa dirección van los investigadores.

Los allanamientos del martes en el consultorio y la casa de la psiquiatra Agustina Cosachov (35) ratificaron la línea que sigue el equipo de fiscales de San Isidro, que también allanó al neurocirujano Leopoldo Luque (39) el domingo.

A los dos médicos les secuestraron la historia clínica de Maradona, documentación y sus celulares. Este miércoles se conoció la decisión del juez de Garantías N° 2 de San Isidro, Orlando Díaz, de autorizar el análisis de esos cuatro teléfonos. Esa es una de las pericias clave que permitirá saber lo que pasó en torno al Diez antes de su fallecimiento en el barrio privado San Andrés de Tigre, qué llamados o mensajes intercambiaron los profesionales en relación a su salud y completar en detalle la línea de tiempo que derivó en la muerte de Maradona.

“No hay elementos en la causa que hagan sospechar una detención. La doctora está a derecho desde el primer día. El fiscal ordenó el allanamiento, con lo cual su estado en la causa cambió, ahora es una persona que está siendo investigada”, dijo el abogado de la psiquiatra, Vadim Mischanchuk en la puerta de la fiscalía. Además, reconoció que la imputación de la profesional es una posibilidad concreta.

Y detalló que de manera voluntaria “entregaron claves y contraseñas de celulares y computadoras para que puedan acceder de la manera más rápida posible”.

La otra pieza clave que está en la mira de la Justicia es el “escenario” donde murió el astro. El famoso playroom ubicado en la planta baja de la casa del lote 45, “adaptado” para la internación domiciliaria y con un inodoro químico al lado. La sospecha es que no era el lugar indicado para la recuperación del ex futbolista y DT, recién operado, con problemas cardíacos y en tratamiento de su adicción al alcohol.

Entre lo que pasó allí está la situación con la enfermera Dahiana Gisela Madrid (36), integrante del staff de la empresa “Medidom” y que a las 6.30 del 25 de noviembre había tomado el turno para cuidar a Diego. Madrid declaró que había dejado de atender a Maradona porque la había echado. El martes también se conocieron chats del grupo de enfermeros sobre lo que pasó en las últimas horas alrededor del playroom donde estaba internado Maradona.

Además, el otro lado de esa cronología estará determinado por lo que “diga” el cuerpo de Maradona a través de las pericias y las muestras extraídas durante la autopsia.

Este miércoles los estudios de laboratorio comenzaron la sede de la Policía Científica de la Plata, en medio de un operativo de seguridad bastante riguroso que incluyó la presencia de la Infantería y la Policía Motorizada.

La fiscal de Benavídez Laura Capra y el fiscal general adjunto de San Isidro Cosme Iribarren supervisaron la apertura de las muestras y la cadena de custodia. Mientras que también presenciaron las pericias los abogados que son parte en la causa. Lo que se supo es que los análisis toxicológicos, los que dirán qué sustancias había en la sangre y la orina de Maradona al momento de su fallecimiento, se conocerán en unos 10 días.

Aparte de los exámenes en los que se buscará saber qué medicamentos había consumido el Diez, como también alcohol o algún otro tipo de droga, los investigadores también realizarán estudios histopatológicos, que son aquellos que analizan en forma microscópica los órganos y tejidos para saber si había enfermedades o lesiones.

“Dentro de 10 días podríamos tener los primeros resultados sobre sangre y orina. Lo otro va a demorar un poco más”, dijo una fuente judicial a Télam.

El corazón de Maradona será observado en detalle. Durante la autopsia se lo extrajeron entero y los primeros resultados arrojaron que Diego tenía una “miocardiopatía dilatada” y pesaba 503 gramos. Es decir, el doble de grande que uno normal.

Uno de los puntos que solicitaron los profesionales es analizar el “sistema de conducción” cardíaco, es decir, las estructuras desde donde se produce y se transmite el estímulo eléctrico que permite la contracción del corazón.

“Creemos que Diego no se murió por una cuestión clínica, sino que se murió de muerte natural por abandono de persona, mínimo”, dijo el abogado Mario Baudry, que representa a Dieguito Fernando Maradona, el hijo que el ídolo tuvo producto de su relación con Verónica Ojeda, actual pareja del ex funcionario de Sergio Berni en el Ministerio de Seguridad bonaerense.

Baudry anticipó que comenzarán a pedir “medidas de prueba” y apuntó a “la responsabilidad” de los médicos a cargo de Maradona.

En tanto, un mechón de pelo y otras muestras de fluidos y de tejidos fueron remitidas al Cuerpo Médico Forense que depende de la Corte Suprema de la Nación.

Por otra parte, la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro será la que resuelva si Matías Morla (41), ex representante del Diez, y las hermanas de Maradona, pueden formar parte de la causa como particulares damnificados. El juez Díaz había rechazado ese planteo.

A la vez que este jueves se sabrá si el magistrado le concede o no el recurso de eximición de prisión que presentó Julio Rivas, el abogado de Luque, anticipándose a un posible pedido de detención por parte de los fiscales que todavía no ocurrió.

Clarín

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