Las 300 000 dosis que arribaron de Rusia el 24 de diciembre fueron refrigeradas a temperaturas de entre -18° C y -20°C en las distintas etapas de su logística, que está a cargo de la empresa Andreani.

Cámaras de frío con temperatura controlada, semirremolques especialmente acondicionados para productos biológicos refrigerados y cajas con placas eutécticas, son algunos de los equipamientos que requirió el operativo de almacenamiento y distribución de la vacuna rusa Sputnik V, que requirió el resguardo de las 300.000 dosis a -18°.

La llegada a fines de diciembre de la vacuna contra el coronavirus requirió a la empresa Andreani, encargada de las distintas etapas de la logística, poner a disposición todo el equipamiento de cadena de frío que ya se utilizaba con otros medicamentos delicados en el país.

“La vacuna del COVID-19 Sputnik V requiere ser refrigerada a temperaturas de entre -18° C y -20°C en las distintas etapas de su logística. Por eso acondicionamos la cámara de frío de nuestra Planta Avellaneda al igual que los semirremolques supercongelados en los que se transportaron”, contó a Télam Lucas Capuano, director comercial del segmento Salud de Andreani, en una recorrida por las instalaciones.

El operativo comenzó con la recepción de las 300.000 dosis desde el aeropuerto de Ezeiza provenientes de Moscú, donde el personal especialmente capacitado se encargó de transportar los 56 thermopallets de vacunas en 3 semirremolques especialmente acondicionados para productos biológicos refrigerados a una temperatura de entre -18° y -30°C, hacia la planta de operaciones logísticas ubicada en Avellaneda.

Una vez en la planta, con medidores de temperatura calibrados y certificados, se verificó y registró que la carga cumpliera con las condiciones temperatura adecuadas y se ingresaron las vacunas en cuarentena al Sistema WMS de stock.

El almacenamiento se hizo en una cámara de frío especialmente acondicionada a -20°C de temperatura, se almacenó y gestionó la información de stock de las vacunas recibidas. Una vez recibida la confirmación de organismos nacionales, se quitaron las vacunas de la cuarentena para avanzar en la preparación”, explicó Capuano.

Para la distribución de las vacunas a las distintas jurisdicciones, las dosis fueron introducidas en 600 conservadoras de telgopor de 60 litros, refrigeradas través de 31 placas eutécticas congeladas por medio de hielo seco para garantizar la estabilidad térmica, que garantizan hasta 60 horas de autonomía.

Además, se introdujo en cada conservadora un DataLogger, dispositivo electrónico que comienza a registrar la temperatura de la conservadora desde el momento en que se introduce en la misma.

“Este dispositivo contribuye a tener trazabilidad y certificar que se han mantenido las condiciones de temperatura adecuadas durante todo el proceso logístico”, aclaró Liliana Kuharo, Gerenta de Aseguramiento de la Calidad y Asuntos Regulatorios.

Andreani brinda un servicio de logística para laboratorios y trabaja normalmente con productos farmacéuticos especiales como medicamentos oncológicos, de enfermedades raras o de medicina de innovación, que requieren un mayor cuidado en las temperaturas.

“Sabíamos cómo hacerlo, son operaciones normales para nosotros. Hay productos que tienen hasta más rigurosidad que una vacuna”, aseguró Capuano y agregó quela empresa moviliza 400 millones de unidades al año, que es cerca del 60% de los medicamentos que se distribuyen en el país.

Por su parte, Pablo Garbini, integrante del Estado Mayor del Comando Operacional de las Fuerzas Armadas, señaló a Télam que acordaron con el Ministerio de Salud brindar el “apoyo logístico necesario para respaldar el plan de vacunación en cada una de las provincias”.

Aclaró que no están abocados a la distribución, aunque participan en el programa de vacunación si algunas de las jurisdicciones lo requieren y que “en casi todas las provincias tenemos gente ordenando los lugares”.

Garbini explicó que las Fuerzas Armadas pusieron a disposición, en caso de ser necesario, “vehículos, instalaciones militares, helicópteros y cuatros aviones Hércules”.También instalaciones militares para almacenamiento de insumos generales y desarrollo del apoyo logístico, en 23 de las 24 jurisdicciones provinciales.

Además, 17 hospitales militares y postas sanitarias menores pueden integrarse a los sistemas de salud provinciales en apoyo a las tareas de vacunación.

“En Salta, por ejemplo, trasladamos algunas dosis por requerimientos de ese momento y además hoy tenemos almacenadas vacunas en Paraná, y materiales generales y jeringas en La Rioja y Santiago del Estero”, sostuvo.

Luego del encuentro con los funcionarios nacionales, afirmó que desde las Fuerzas Armadas tomaron “contacto con todos los ministros de salud provinciales”, y explicó que desde el momento en que se decretó el aislamiento obligatorio a raíz de la pandemia, el país “está dividido en 14 Comandos Conjuntos de Zona de Emergencia y cada uno tiene contacto con los gobiernos provinciales y municipales”.

Los Comandantes Conjuntos de Zona de Emergencia (CCZE) planificaron el apoyo a los planes de vacunación de cada una de las provincias, llevando adelante todas las coordinaciones, asesoramientos y previsiones necesarias hasta la llegada de los insumos.

Volviendo a la tarea de la empresa distribuidora, explicaron que en las cuatro plantas de la compañía, los trabajadores que ingresan a las cámaras deben hacerlo con mamelucos, cubrebotas y camperas térmicas especiales para evitar la contaminación de los productos.

Las vacunas partieron hacia 35 destinos en las 24 jurisdicciones del país, donde las autoridades provinciales luego se encargan de la distribución a los centros de salud locales, donde ya se comenzó a vacunar al personal médico.

Andreani donó al Estado Nacional el servicio de logística del traslado de 30 millones de dosis luego de un acuerdo del presidente de la compañía Oscar Andreani con el Gobierno.

La empresa también se va a encargar del envío del pre-elaborado a México de la vacuna de AstraZeneca y de la Universidad de Oxford que en Argentina produce el laboratorio mAbxience.

Se realizará en un contenedor llamado Va-q-tainer que se coloca a -67°C a través de la conservación pasiva (es decir no necesita enchufarse) lograda por hielo seco y las placas eutécticas y tiene una duración mínima de 5 días de conservación.

Télam

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