Desde hace años muchas personas reclaman por la calidad de un servicio tan esencial como el agua. ¿Qué dicen los vecinos y qué dicen los especialistas sobre el arsénico y el glifosato?

18 es la cantidad de agro-tóxicos que presenta el agua de Pergamino según los informes que emitió la Autoridad del Agua Provincial hacia el Juzgado Federal Nº 2, además de contener altos niveles de arsénico.

“Nunca fuimos recibidos por el intendente. La secretaria de Salud, María Marta Perretta, nunca se acercó a los barrios afectados. Hemos solicitado especialistas médicos para recibir atención digna y nos lo han negado” dice el comunicado que emitieron los vecinos autoconvocados que marcharon ayer en las calles céntricas de Pergamino.

Pero, la verdad, es que este grupo de vecinos hace años que viene reclamando por el mismo tema: “basta de agua contaminada, basta de fumigarnos”.

Hace más de dos años y medio atrás, los mismos vecinos que hoy encabezan las marchas y reclamos con carteles y pancartas, se acercaron a la producción de SinRodeos (programa radial), solicitando que los medios hagan lo que los políticos no: acercarse a los barrios.

Tan solo era cuestión de meses para que el problema hiciera eco en los principales medios nacionales y la situación se hiciera aún más visible.

El arsénico, nueve veces más que lo tolerado

“Se le solicita a la Justicia Federal que emita los resultados históricos de arsénico en Pergamino. En principio se niegan, luego presentan un estudio de 2017 que solo afectaba a Fontezuela, Socorro y Ocampo; y, después de una intimación, presentan los informes definitivos que dan cuenta de la cantidad de arsénico que tenemos en Pergamino”, dice Sabrina Ortiz, una vecina que desde hace años viene reclamando por la calidad del agua en la ciudad.

“El indicador es nueve veces más alto que el tolerado. Los pozos de agua de red están llenos de arsénico”, agrega Sabrina, y dice: “esperamos que dejen de negar el problema del agua en Pergamino. El intendente dice que es apta para el consumo, no se puede tapar el Sol con un dedo”.

“Cuando hablamos de arsénico hablamos de un producto altamente cancerígeno“, comenta.

Patear el problema y poner trabas como una estrategia

“No importa quién esté en el Municipio”, dicen desde el grupo de vecinos, quienes aseguran que el hecho de que Javier Martínez ocupe la intendencia es algo circunstancial, y que “la problemática debe tomarse de otra manera, de forma seria y comprometida”.

“Se trata de personas enfermas, o que se están enfermando, o lo peor, que ya se murieron como consecuencia de estas sustancias”, dicen desde ‘Madres de barrios fumigados’ en entrevistas radiales.

Con respecto a la posición que ha tomado el Estado Municipal, desde la organización aseguran: “El Municipio ha intentado desvincular al Juzgado Federal. Presentó un escrito pidiendo la incompetencia del Juzgado. Antes de eso, había presentado un petitorio para ser querellante. Ambos fueron rechazados. Intentan, bajo maniobras, desviar la cuestión judicial para poder tenerla en sus manos”.

“Han vuelto a fumigar”

Desde la organización aseguran que, a sabiendas de la existencia de un fallo judicial que prohíbe fumigar en los cuatro campos de los imputados, desde la Municipalidad se acercan a los campos y presencian la fumigación. “Es completamente desafiante la actitud que han adoptado“.

Cabe recordar que, a principios de año, el titular del Juzgado Federal Nº 2 de San Nicolás ordenó la suspensión urgente de la aplicación de plaguicidas tóxicos en campos que rodean los barrios Villa Alicia, Luar Kayad y La Guarida, donde hay cientos de casos de adultos y niños con problemas de salud y enfermedades sin diagnóstico. Además, el juez pidió al Municipio que garantice la provisión de agua potable de manera inmediata.

¿Qué dicen los especialistas sobre el tema?

La producción de Puntos de vista se comunicó con Sergio Federovisky, biólogo, periodista, conductor, escritor y ambientalista que conduce el programa “Ambiente y medio” emitido por la Televisión Pública.

“Cuando hablamos del tema fumigación, hablamos de una cuestión sistemática. Esta es la consecuencia de la aplicación de un modelo de producción agropecuaria que, a mi entender, está llegando a su límite de insustentabilidad y está empezando a reflejar el verdadero impacto que tiene sobre la salud pública“, dice Sergio Federovisky.

El periodista, en diálogo con el programa radial SinRodeos (Data 96.1), señala: “El Estado fracasa, porque no está solamente para indicar cuáles son las situaciones en las cuales uno vive una intoxicación aguda, sino fundamentalmente para preservar a la salud pública como un bien en su conjunto. Y, para eso, el Estado debería empezar a mostrar, pensar, reflexionar y tomar medidas en relación a cuál es la afectación a mediano y largo plazo de un modelo de estas características”

“Cuando, los que defienden este modelo agropecuario, dicen ‘tal o cual valor está dentro de la norma’, todos sabemos que las normativas son convenciones en las que nos ponemos de acuerdo de cuánto arsénico vamos a consumir. Y, por otro lado, está el hecho de que el Estado se desentiende del efecto permanente, corrosivo, acumulativo y crónico que generan estas sustancias en el organismo. Allí es donde, la protección de la salud pública como un bien, fracasa rotundamente“, argumenta Federovisky.

Con respecto a cómo trató el tema el gobierno de Héctor María Gutiérrez y cómo lo trata hoy el de Javier Martínez, el biólogo comentó: “Hay un desprecio de la salud pública y de la calidad de vida como un bien común. Y, además, existe la decisión de ponerse del lado de ciertos intereses en contraposición con otros”.

“Señalar las deficiencias que la actividad productiva tiene es para tratar de conseguir otro modelo más amigable con el ambiente y con las personas, y eso redundaría positivamente hasta en la economía”, dice Federovisky en diálogo con el programa de Pedro Rossi.

¿Qué pasa en el mundo?

“Esto es un problema global, y que está asociado a una concentración muy potente de la industria en cuatro o cinco manos. Pero, también es cierto que, producto de la resistencia y las batallas y la pelea de la gente, en algunos países europeos se toman medidas que son incordiosas para los poderes más concentrados“, comenta el periodista.

“En Europa está la decisión tomada para que, en no más de dos o cuatro años, el continente europeo quede libre de glifosato. Esto nos abre una discusión necesaria a nosotros”, argumenta Federovisky.

Con respecto a la situación en Estados Unidos, el periodista comentó: “la Justicia de San Francisco declaró que Monsanto había coimeado y sobornado agentes de la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU para obtener las autorizaciones correspondientes, y eso lo dice la Justicia en los Estados Unidos”.

Además, señaló: “La OMS empieza a mirar con otros ojos: colocó al glifosato dentro de los productos potencialmente cancerígenos. Lo señaló Naciones Unidas a través de la Organización Mundial de la Salud”.

“Estamos a ciegas. Nadie sabe cuáles son los datos, cuál es la cantidad, qué se utiliza, de qué manera, nos movemos muy a ciegas. A esta altura del partido, creo que es hora de que el Estado convoque a los mejores expertos y de que se establezca un diagnóstico real de qué es lo que está pasando con el modelo agropecuario en Argentina en relación con la salud pública”.

Lo concreto es que, la de ayer, no fue ni la primera ni será la última marcha en Pergamino. Los vecinos seguirán reclamando por la calidad del agua y por la calidad de vida. “Basta de envenenarnos”, a gritos.

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