El 3 de abril de 2020 se podría institucionalizar como el “día del maltrato al adulto mayor”, aunque también los oyentes de SinRodeos habían propuesto otras denominaciones más directas y soeces describiendo la absurda situación.

El gobierno nacional dispuso un cronograma de pagos mortal: el viernes 3 de abril se realizaría el pago de jubilaciones y pensiones, AUH, fondo de desempleo, fondo por embarazo y todos los programas de ayuda social de la ANSES. Todo el mismo día después de muchísimos días de inactividad bancaria.

Los burócratas de escritorio al mando de organismos públicos (Banco Central, ANSES) dejaron al descubierto toda su incapacidad operativa.

Los bancos y el gremio de la bancaria, atendiendo a su juego, aceptaron mansamente la disposición del gobierno nacional obviamente sin pensar en la gente.

Los gobiernos municipales no se imaginaron lo que pasaría en cada ciudad del país.

Imágenes dantescas mostraban largas filas de jubilados, amontonados, hacinados, degradados. Horas de espera desde la madrugada que tenían como final el desmayo o la descompensación en algunos casos. Las colas del día 3 de abril fueron interminables.

A NADIE se le ocurrió proveer agua, sanitarios, asistencia y orientación. El Municipio de Pergamino brilló por su ausencia. Cuando reaccionó ya era tarde y lo hizo para el día siguiente.

¿Quién lo tendría que haber hecho? Alguien, sin dudas.

La Bancaria dice “nosotros no” porque nuestra misión es cuidar a los empleados bancarios que están parapetados detrás de vidrios teniendo mejor protección que la de un médico atendiendo a un paciente.

Los bancos dicen “nosotros no” porque nuestra misión es ganar plata.

Los que nos tendrían que haber protegido, como casi siempre fueron ineficaces.

El gobierno nacional se equivocó, la provincia miró para otro lado (tiene al gigante Banco de la Provincia de BA con tres sucursales) y el municipio de Pergamino ni se enteró de lo que pasaba.

¿De quién es la culpa? ¿Quién tendría que haber organizado el operativo?

El juego del gran bonete argentino en su máximo esplendor.

Como ocurre en nuestro país, nadie tiene la culpa, nadie se hace cargo de nada y rápidamente empezamos a jugar “al gran bonete argentino”, siendo este el juego que mejor jugamos y que más nos gusta, como diría J.M.Serrat.

Gobierno nacional, gremio bancario y bancos se tiran la pelota unos a otros. ¿Quién es el responsable? ¿Yo señor? ¡No señor! La culpa es de tal o cual y así sucesivamente.

Pensar en alguna renuncia es de ciencia ficción. En Argentina nadie renuncia, máxime en plena crisis y sobre el error cometido. Total, la culpa siempre es del otro.

El gobierno tiro por la borda el encierro impuesto a sus ciudadanos de catorce días.

El sindicato de los bancarios, presionó en su momento para no trabajar durante la cuarentena.

A los bancos solo les interesa ganar dinero (con todos los gobiernos han ganado fortunas) motivo por el cual pedirle algo de cuidado a sus clientes sería infantil.

Resulta que ahora, bien a lo criollo, pasamos de estar 14 días sin bancos a trabajar sábados y domingos. Además, ahora también, el gobierno descubre que la actividad bancaria debe ser considerada como un servicio esencial.

Tendremos que esperar catorce días para ver el resultado de esta jugada de terror por parte del gobierno y los demás actores de este sistema.

Ojalá que al día 3 de Abril de 2020 no lo tengamos que recordar como el origen de lo peor.


por Pedro Rossi | pedrorossi@live.com.ar

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