Es parte de un paquete de rescate de 500 mil millones. Se impuso la posición de Alemania y fueron descartados los coronabonos que proponía España.

El Eurogrupo llegó este jueves a un acuerdo para movilizar 500 mil millones de euros en préstamos para ayudar a Estados, empresas y trabajadores afectados por el coronavirus, pero dejó para más adelante la discusión sobre la emisión de “coronabonos” para financiar la recuperación, una iniciativa que empuja España y bloque Alemania. El acuerdo llegó después de que los ministros de Finanzas europeos fracasaran en su último intento el jueves después de 16 horas de reunión. 

Las diferencias entre los países del norte y del sur hicieron entonces imposible el acuerdo. Mientras países como Holanda pedían que las condiciones de financiación se ajustaran a la realidad económica de país y se endureciera el acceso para las economías incumplidoras, Italia, Francia y España presionaban por flexibilizar este acceso. Aunque el Gobierno de Pedro Sánchez se mostró favorable en un primer momento a los eurobonos, finalmente se avino a los fondos de rescate, la postura que defendía Alemania, al considerarla la única opción viable, tal como contó LPO.

Finlamente, el Eurogrupo ha llegado a un término medio donde se permite el acceso de los países al fondo de rescate MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) con el máximo de financiación del 2% del PIB y la condición de que se destine a gastos sanitarios, directos o indirectos.

Después de una dura semana en el Eurogrupo, su presidente, Mário Centeno, trató de cerrar filas asegurando que es respuesta “ambiciosa” e “impensable hace unas semanas”, que revela que “frente a una amenaza enorme para nuestro futuro estamos listos para enterrar nuestras diferencias”. 

El encuentro comenzó sobre la base de un borrador de acuerdo gestado en intensas reuniones bilaterales, que partía con el respaldo de Francia, Alemania, España, Italia, Holanda y el propio Centeno.

El acuerdo contempla un paquete de medidas a corto plazo basado en tres pilares: una línea de crédito del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate, con 240.000 millones de euros en préstamos a Estados; un fondo del Banco Europeo de Inversiones con hasta 200.000 millones en créditos para empresas y un fondo temporal contra el paro con 100.000 millones, una propuesta innovadora en la UE que estará sólo adscrita a la duración de la crisis. 

El último escollo que impedía encontrar un acuerdo eran las condiciones para acceder a los créditos del MEDE, ya que Holanda seguía reclamando que se impusiesen a los beneficiarios condiciones macroeconómicas, como reformas estructurales. Esto constituía una línea roja para España e Italia, si bien el resto de países coincidían con ellas en que no tenía sentido imponer condiciones como las de los rescates financieros al tratarse de una crisis de la que ningún Estado es responsable. 

Los ministros de Economía de Francia, Bruno Le Maire y de Holanda, Wopke Hoekstra, hablan durante la última reunión presencial del Eurogrupo en Bruselas en febrero pasado.

Finalmente el acuerdo fija como condiciones para acceder a la línea -que podrá prestar a cada país hasta el 2 por ciento de su PIB- que los fondos se destinen a gastos sanitarios, directos o indirectos, por el coronavirus, y que los países refuercen después su economía, cumpliendo con las normas fiscales comunitarias.

Holanda aceptó así una formulación que satisface a los países del Sur, de Europa si bien su ministro de Finanzas, Wopke Hoekstra, puntualizó en Twitter que si se usan los fondos para “apoyo económico”, no para gasto sanitario, será “con condiciones”.

Por otra parte, el Eurogrupo aprobó el fondo contra el paro “Sure”, que tendrá 100.000 millones para dar créditos en condiciones favorables a los países, que podrán usarlos para financiar esquemas de reducción de jornada subvencionada con el fin de evitar despidos. Para evitar las reticencias de algunos países que temían que esto fuese el embrión de un Seguro de Desempleo europeo permanente, el acuerdo clarifica que se trata de un instrumento para el tiempo que dure la pandemia y que no prejuzga la discusión sobre un seguro permanente. Asimismo se dio luz verde al fondo del BEI, que contará con 25.000 millones en garantías aportadas por los Estados miembros para movilizar hasta 200.000 millones en préstamos a empresas, incluidas pymes, afectadas por la pandemia.

Renuncia a los coronabonos

El segundo foco del debate del Eurogrupo era el plan de recuperación una vez pase la pandemia, y el punto conflictivo, la posibilidad de que este se financie con la emisión de deuda mutualizada de los Veintisiete, los coronabonos o eurobonos.Una decena de países, entre ellos España, Francia o Italia, reclaman la emisión de deuda conjunta europea ante una crisis frente a la cual no todos tienen el mismo margen de actuación. Alemania, Holanda, Austria o Finlandia, por el contrario, rechazan una medida que supondría también responder conjuntamente por el riesgo de impago. 

La ministra de Economía de España, Nadia Calviño.

El acuerdo, por tanto, no hace referencia alguna a la mutualización de deuda -compartir costes y riesgo de dicha emisión-, como reclamaba España.

“Algunos Estados miembros creen que esto (financiar el fondo) debería lograrse con la emisión de deuda común, otros Estados dicen que hay que encontrar alternativas”, se limitó a señalar Centeno en la rueda de prensa posterior a la reunión sobre un debate que queda así aplazado hasta la próxima cumbre europea.

Pese a ello, la vicepresidenta tercera del Gobierno español, Nadia Calviño, consideró que se ha cerrado un “buen acuerdo”.  

La Política Online

2 comentarios

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